viernes 15 de enero de 2010

EL "FINO" PALACIOS VOLVIO A PEDIR LA EXCARCELACIÓN

El detenido ex jefe de la Policía Metropolitana presentó un "recurso extraordinario" para que la Cámara de Casación Penal le otorgue la excarcelación. El 22 de diciembre último la Cámara Federal confirmó el procesamiento, con prisión preventiva de Palacios, imputado como presunto organizador de esa asociación ilícita, defraudación al Estado, "falsificación de documento público e intervención indebida de las comunicaciones".


Por intermedio de su abogado Diego Richards, el ex comisario de la Policía Federal pretende que el máximo tribunal en materia penal revise el fallo de la Cámara Federal que confirmó la denegatoria de excarcelación dispuesta por el juez federal Norberto Oyarbide en la causa por escuchas ilegales.

En este expediente se investiga el presunto accionar de una organización que se dedicaba a "pinchar" líneas telefónicas y de la que formarían parte, entre otros, Palacios y el abogado y ex agente de inteligencia Ciro James, también preso.

De acuerdo a las normas procesales, la Cámara Federal deberá resolver si concede o no el recurso, aunque en caso de denegatoria el ex comisario podrá intentar una nueva oportunidad mediante el denominado "recurso de queja" que, a su vez, puede ser aceptado o rechazado por la Cámara de Casación.

Entre las escuchas ilegales detectadas por el juzgado se encuentran las interceptaciones telefónicas a Sergio Burstein, familiar de una víctima del atentado a la AMIA, al empresario Carlos Ávila, a dos gerentes del hipermercado COTO y al cuñado del jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri.

¿QUIÉN ES EL FINO PALACIOS?

Fue una de las frustrados nombramientos de Mauricio Macri a la cabeza de la Nueva Policía Metropolitana. Pero debido al accionar de las agrupaciones de Derechos Humanos, el jefe de gobierno porteño tuvo que dar marcha atrás.

Palacios fue Jefe de la División Operaciones Federales de la Superintendencia de Drogas Peligrosas, más tarde del Departamento Unidad Investigación Antiterrorista (DUIA) y luego de la Dirección General de Terrorismo Internacional y Delitos Complejos. Según el currículum vitae que aparece en uno de sus libros, “se desempeñó en un amplio abanico de áreas, desde la investigación antiterrorista (DUIA), operacional y de inteligencia, incluyendo la especialidad de drogas y del delito económico; y la faceta administrativa de finanzas y personal, hasta la de enseñanza profesional y la correspondiente a comisarías”, recibió “los premios del Banco de Boston y de American Express Argentina S.A.; la Medalla de Oro y Pasador Walter Scott y la medalla de la empresa ATACYC” y “varios representantes extranjeros resaltaron el accionar del Oficial Superior” (si bien no lo indica, los funcionarios estadounidenses –de la DEA, la Embajada y el FBI- fueron siempre sus poderosos defensores, como se hizo público cuando Palacios fue pasado a disponibilidad y luego a retiro).

Más allá del currículum, como es hecho público, Palacios ha sido cuestionado por su actuación en la investigación referida a la voladura de la AMIA, aunque su currículum señala que su desempeño en ella fue distinguido “de manera superlativa” por “entidades de la comunidad judía (AMIA, DAIA, HACOAJ)”, que junto a otros oficiales superiores actuó en la zona de la Plaza de Mayo durante la represión del 20 de diciembre de 2001 y por su relación con un reducidor de autos robados vinculado al caso de Axel Blumberg, entre otros cuestionamientos.

Por el grado y antigüedad alcanzados, es sumamente probable que Palacios haya prestado servicios en la Policía Federal Argentina durante la última dictadura, en la cual esa fuerza formó parte del aparato genocida, pero no se han hecho públicos sus destinos en ese período.

Pero, además de estos graves antecedentes que han sido publicados por algunos medios de prensa, el “Fino” Palacios es autor de un libro relativamente reciente titulado “Terrorismo en la Aldea Global”, que desnuda la ideología del jefe policial macrista, partidario apenas disimulado de la última dictadura militar.

Su obra fue publicada como volumen 349 de la Editorial Policial e impreso en Buenos Aires en junio del año 2003. Ese libro fue editado oficialmente por la P.F.A. y, según su autor “los datos recopilados” allí están destinados “con afán docente, para que constituyan un conjunto de utilidad para cada integrante de la Policía Federal y que sirva como una herramienta más de instrucción y capacitación de los nuevos miembros” (página 11 de la obra citada).

El contenido general de este libro guarda honda coincidencia con las posturas oficiales tradicionales de los gobiernos de EE.UU., país con el cual el citado oficial superior tenía una especial relación.

El capítulo 4, “América del Sur. Un subcontinente que sufrió más de dos décadas de guerrilla marxista”, comienza con el tratamiento del “terrorismo” (siempre según el Comisario Mayor Palacios) en Argentina, con el expresivo subtítulo “Guerrilla marxista en los 60 y 70. Blanco de dos atentados terroristas en los 90”.

Expresamente, en la página 185 Palacios asegura que “la Argentina era el teatro de operaciones de los revolucionarios marxistas que sembraron violencia y terror en la ciudadanía.” Y, tras un párrafo referido a la sucesión presidencial, sigue otro donde el flamante jefe categóricamente afirma que “La guerrilla no decrece y un nuevo movimiento militar toma el poder (sobre el Último Golpe de Estado), durante el cual el combate contra la guerrilla se intensificó.”

Lejos de la teoría de los dos demonios, utilizada por diversos sectores como tibia justificación del accionar criminal del Estado terrorista, queda claro que para Palacios existió un “único demonio”: la guerrilla. En su libro no hay referencia alguna al terrorismo de Estado; el jefe de policía elegido por Macri ni siquiera intenta articular la famosa excusa de los pretendidos “errores y excesos”, ya que nada objeta a la dictadura genocida.


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